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Ciudad de México.- La escasez de operadores de transporte de carga en México ya alcanza entre 90 mil y 100 mil personas, de acuerdo con Omar Aguirre, vicepresidente de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram), quien atribuyó el problema principalmente a la inseguridad en carreteras.
En entrevista para Bajo Palabra, Aguirre explicó que el déficit se ha duplicado en los últimos años. “Hace varios años había un déficit de alrededor de 40 o 50 mil operadores; ahorita ya casi está el doble”, dijo. Añadió que la tendencia sigue al alza: “Cada vez se está incrementando más”.
El dirigente señaló que muchos conductores han dejado el oficio por temor a los asaltos. “La mayoría de los operadores ya no quieren trabajar en las carreteras federales por la cuestión de los robos”, afirmó. Otros han optado por migrar a Estados Unidos o cambiar de actividad en México, como conducir taxis o trabajar en plataformas.
Más de 30 robos diarios frenan al transporte; operadores abandonan carreteras
Aguirre describió un escenario de violencia creciente. “Se habla de más de 30 robos diarios”, dijo, y agregó que la situación ha empeorado: “Antes maltrataban a los operadores, ahora los están asesinando”.
También señaló falta de vigilancia en las carreteras. “Es raro encontrar una patrulla de la Guardia Nacional”, comentó, tras relatar recorridos recientes. Según dijo, esta ausencia facilita los robos, que suelen enfocarse en mercancías de fácil venta como abarrotes, acero o combustibles.
El impacto no solo es en seguridad, sino en la operación del sector. “Tener una unidad parada nos cuesta mucho”, explicó. Los gastos de mantenimiento y operación continúan, lo que genera pérdidas para las empresas.
Aguirre detalló cómo operan los robos: los conductores son interceptados, sometidos y retenidos mientras los delincuentes trasladan o descargan la mercancía. “Los intimidan con armas, los amarran y los traen uno o dos días”, señaló.
Recuperar unidades se complica: denuncian cobros altos y trámites lentos
Además, denunció dificultades para recuperar unidades robadas. “Ahí comienza la odisea”, dijo. Aseguró que en fiscalías se enfrentan a cobros indebidos para levantar denuncias y trámites complicados para acreditar la propiedad. “Nos ponen más trabas después de que nos despojan de nuestro patrimonio”, afirmó.
Otro problema es la falta de paradores seguros. “No hay dónde detenerse; incluso en lugares donde antes eran seguros, ahí mismo los roban”, explicó. Esto limita las pausas necesarias para descanso o necesidades básicas de los operadores.
El vicepresidente de Conatram insistió en que la solución pasa por reforzar la seguridad. “Más presencia de la Guardia Nacional, más recorridos”, pidió. También subrayó la importancia de actuar de inmediato tras un robo: “La primera hora es esencial; si no hay apoyo, es muy difícil recuperar la unidad”.
Finalmente, advirtió que el problema afecta toda la cadena logística. “Nos imposibilitan a seguir trabajando y dar buen servicio”, dijo. Y resumió la situación: “Nunca habíamos vivido algo tan difícil como ahora”.