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Ciudad de México.- El Gobierno Federal declaró oficialmente el control del brote de sarampión en Chihuahua, entidad que durante el último año se convirtió en el epicentro nacional de esta enfermedad. David Kershenobich, secretario de Salud, informó que tras una crisis que llegó a registrar 4 mil contagios acumulados, la transmisión ha sido reducida a su mínima expresión.
Durante "La Mañanera del Pueblo", el funcionario detalló que el estado fronterizo concentró el 49% de los casos totales en el país, enfrentando momentos críticos durante el 2025, cuando se reportaban hasta 500 nuevos pacientes cada 24 horas.
La factura de la no vacunación
Kershenobich fue enfático al señalar la causa principal de la propagación: el 90% de los enfermos en Chihuahua no contaban con su esquema de vacunación completo. Esta brecha en la inmunización permitió que el virus, altamente contagioso, se dispersara con velocidad desde que se detectó el primer caso en febrero de 2025.

“La vacunación no nada más protege a las personas, sino que incluso si la persona está en un periodo de incubación, evita la enfermedad grave y detiene la transmisión”, subrayó el secretario.
El despliegue: 1.8 millones de dosis
La estrategia para "abatir" el brote requirió un esfuerzo logístico sin precedentes en la entidad. La Secretaría de Salud reportó que solo mediante la aplicación de 1.8 millones de vacunas se logró quebrar la curva de contagios.
De la crisis a la estabilidad:
Pico máximo: 500 casos diarios.
Acumulado estatal: 4,000 casos.
Situación actual: 1 caso semanal (ocasional).
El secretario concluyó que este episodio deja una lección clara sobre la seguridad sanitaria nacional: la vacunación es la "única manera" de controlar virus de alta transmisión. Aunque el brote en Chihuahua se considera sofocado, las autoridades mantienen la vigilancia epidemiológica para evitar que casos aislados vuelvan a detonar una emergencia similar en el resto del territorio.
