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Pacífico.- El Ejército de Estados Unidos mató a tres personas durante un operativo contra una lancha rápida en el Caribe, en una acción que el Comando Sur vinculó con el tráfico de drogas.
El mando militar aseguró que contaba con información de inteligencia que confirmaba la participación de la embarcación en actividades de narcotráfico. Sin embargo, no presentó públicamente pruebas que permitan comprobar esa acusación.
La operación forma parte de la campaña impulsada por la administración de Donald Trump contra embarcaciones señaladas por Washington como parte de redes de tráfico de estupefacientes. Desde septiembre del año pasado, los ataques han dejado al menos 70 operaciones y unas 230 personas muertas, incluidos desaparecidos que presumiblemente fallecieron.
Crece el cuestionamiento a los operativos
El uso de fuerza letal sin detención ni proceso judicial ha provocado cuestionamientos sobre la legalidad de estas acciones. También se ha puesto en duda si la estrategia está teniendo resultados contra el tráfico de drogas.
Hasta ahora tampoco se ha presentado evidencia pública que demuestre una reducción del flujo de estupefacientes como consecuencia de los ataques. Análisis citados por USNI News señalaron que los datos disponibles no muestran una disminución significativa de las muertes por sobredosis en Estados Unidos desde que comenzó la campaña.
Mientras las operaciones continúan en el Caribe, el Comando Sur también concentró durante las últimas dos semanas parte de sus acciones en el Pacífico oriental, con apoyo de Ecuador.
Ecuador defiende acciones en el Pacífico
En esa zona fueron destruidas cinco embarcaciones que Estados Unidos relacionó con Los Choneros. De acuerdo con el Comando Sur, las lanchas eran utilizadas como puntos flotantes de abastecimiento para otras embarcaciones dedicadas al narcotráfico.
La versión fue cuestionada por familiares de algunos tripulantes, quienes afirmaron que eran pescadores y señalaron que no se encontraron drogas a bordo.
El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, rechazó que las operaciones hayan tenido como objetivo a embarcaciones pesqueras. El funcionario sostuvo que formaban parte de una red logística para transportar drogas y defendió las acciones emprendidas junto con Estados Unidos.
Reimberg afirmó que el mar dejó de ser un refugio para los narcotraficantes y sostuvo que las estructuras utilizadas para esas actividades serán detectadas y neutralizadas.