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Ciudad de México.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, mantuvo una postura de reserva esta mañana al ser cuestionada sobre la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La mandataria confirmó que la información oficial será canalizada a través de las instituciones de seguridad del país.
Una declaración de cautela ante la prensa
En un breve encuentro con los medios de comunicación, captado durante la transmisión en vivo de Grupo Multimedios, la jefa del Ejecutivo fue abordada tras los reportes de enfrentamientos en el occidente del país. Al ser consultada sobre si el Gobierno Federal ya contaba con la confirmación del fallecimiento del capo, Sheinbaum se limitó a señalar que en unos momentos el Gabinete de Seguridad daría mayor información.
Esta respuesta ocurre en un momento de alta tensión nacional, donde la cautela informativa busca evitar la propagación de rumores mientras las fuerzas federales mantienen operativos activos en diversas entidades.
Operativos y reacciones en territorio nacional
El pronunciamiento de la presidenta se da tras una serie de enfrentamientos reportados en zonas rurales de Jalisco y Colima. Desde las primeras horas del día, circuló información sobre un despliegue masivo de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Marina, lo que derivó en una serie de narcobloqueos y quema de vehículos en carreteras estratégicas.
Los reportes preliminares indican que el operativo fue producto de meses de inteligencia, enfocados en localizar el círculo de seguridad más cercano al líder del CJNG. Sin embargo, el hermetismo de la Presidencia sugiere que se están realizando las pruebas periciales pertinentes para garantizar la identidad del abatido antes de un anuncio formal.
El impacto de un posible vacío en el liderazgo criminal
La caída de Oseguera Cervantes, de confirmarse, marcaría un antes y un después en la estrategia de seguridad de la actual administración. "El Mencho" no solo era el hombre más buscado por las autoridades mexicanas y estadounidenses, sino la figura central de una estructura criminal con presencia en la mayor parte del territorio nacional.
Se prevé que, tras el informe del Gabinete de Seguridad, las autoridades refuercen la presencia de la Guardia Nacional en los estados de la zona Bajío y Occidente para prevenir posibles represalias o disputas internas por el control del grupo delictivo.