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China ha puesto la mira en el "talón de Aquiles" de Estados Unidos: su logística marítima. El Ejército Popular de Liberación (EPL) presentó el misil de crucero YJ-18C, una variante diseñada no para hundir portaaviones, sino para colapsar las líneas de suministro enemigas mediante una estrategia de bajo costo y alto volumen.
De acuerdo con un análisis de la revista militar Naval and Merchant Ships, citado por el diario The South China Morning Post, este proyectil subsónico representa una amenaza crítica en una guerra de desgaste. A diferencia de los sofisticados misiles hipersónicos, el YJ-18C apuesta por un diseño simplificado que permite su fabricación masiva, ideal para saturar las defensas de buques de transporte y cargueros.
La versatilidad es su principal ventaja: puede ser disparado desde submarinos Tipo 039, buques antiguos e incluso cargueros civiles reconvertidos, como el Zhong Da 79, equipados con lanzadores ocultos. Aunque vuela a una velocidad moderada de Mach 0.8, el misil utiliza Inteligencia Artificial para la planificación de rutas y navegación satelital avanzada, lo que garantiza precisión quirúrgica contra embarcaciones logísticas.
Especialistas subrayan que el YJ-18C explota las vulnerabilidades actuales de la Armada estadounidense, la cual enfrenta una crisis de mantenimiento y un declive en su capacidad de construcción naval. Mientras el Presidente Donald Trump ha elogiado la flota de su País como "maravillosa", los reportes de inteligencia sugieren que la infraestructura de transporte de EU difícilmente soportaría un ataque de saturación con armas de este tipo.
Lanza Trump dardo a demócratas Ajeno a la alerta geopolítica, el Presidente Donald Trump centró su discurso de este domingo en la política interna. A través de su red Social Truth Social, el mandatario arremetió contra la Oposición, asegurando que el principal problema de seguridad no proviene del exterior, sino de las políticas locales.
"Los demócratas son blandos con el crimen. Quieren proteger a los delincuentes, por muy violentos y crueles que sean, a expensas de nuestros grandes ciudadanos y patriotas", escribió Trump, reafirmando su retórica de "mano dura" en un momento en que el Pentágono observa con lupa los movimientos de Pekín.