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Argentina.- El video apareció cuando nadie lo esperaba; un celular, una discusión, un balcón y una caída que terminó en muerte.
Rocío Alvarito ya no está, pero su teléfono sí. Y lo que guarda está cambiando todo lo que se creía del caso en Argentina.
La investigación dio un giro fuerte cuando peritos lograron acceder al dispositivo de la joven. Ahí no había solo mensajes o llamadas, había videos grabados por ella misma minutos antes de caer del segundo piso de su departamento, en medio de una discusión con su pareja, Marcos Ariel García.
En la versión inicial del hombre detenido, todo parecía un accidente impulsivo. Él sostuvo que Rocío se habría arrojado y que intentó detenerla. Pero las imágenes encontradas no encajan con esa narrativa.
Marcos aparece en el centro del señalamiento judicial mientras el material audiovisual muestra a Rocío en un estado de crisis emocional evidente. Llora, graba y habla directamente a la cámara, señalando a su pareja dentro del departamento. No lo dice una vez, lo repite como si necesitara que alguien más lo escuchara.
El celular que lo cambió todo
En las grabaciones, Rocío denuncia agresiones, muestra signos de violencia en su entorno y exhibe daños dentro del inmueble. La puerta de una habitación aparece forzada, y ella misma se señala lesiones mientras lanza frases de desesperación.
“Ahí está el violento”, dice en uno de los fragmentos, mientras enfoca a su pareja.
En otro momento, lo acusa directamente de haberla lastimado. El video no es largo, pero sí contundente, registra un ambiente de tensión sostenida dentro del departamento.
Mientras tanto, él se mueve por el lugar, habla por teléfono y guarda pertenencias en bolsas. Ese comportamiento, ahora analizado por los investigadores, abre nuevas preguntas sobre lo que ocurrió antes de la caída.
Una relación bajo presión constante
Conforme avanza la investigación, la hipótesis de un conflicto aislado pierde fuerza. Personas cercanas a la joven han declarado que la relación ya tenía antecedentes de discusiones fuertes y episodios de violencia. No había denuncias formales previas, pero sí advertencias informales y preocupación en su entorno.
Rocío, según testimonios, ya había expresado su intención de terminar la relación. Esa decisión, en medio de un ambiente cada vez más tenso, ahora se coloca como parte del contexto que rodea la tragedia.
Las autoridades manejan la línea de que la joven habría estado retenida dentro del departamento antes del incidente. En ese escenario, su intento por salir por el balcón habría sido una salida desesperada, no planificada.
La caída ocurrió en ese intento. Murió en el acto.
El caso, que en un inicio fue tratado como una posible decisión individual, hoy se investiga bajo figuras más graves, abandono de persona seguido de muerte y privación ilegal de la libertad agravada.
La familia, sin embargo, exige un cambio en la tipificación hacia homicidio agravado en contexto de violencia de género.
Mientras tanto, Marcos Ariel García permanece detenido. Su versión contrasta con la evidencia digital que ahora forma parte central del expediente. La discusión ya no es solo qué pasó en ese balcón, sino qué ocurrió dentro del departamento antes de que Rocío decidiera grabar su último video.