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México.- Ryan Wedding, ex atleta olímpico y uno de los fugitivos más buscados por el FBI, fue detenido tras años prófugo, confirmaron fuentes policiales. El canadiense estaba acusado de liderar una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína y a una cadena de asesinatos en Estados Unidos, Canadá, México y Colombia.
Wedding figuraba en la lista de los 10 más buscados, con una recompensa de hasta 15 millones de dólares. De acuerdo con autoridades estadounidenses, su red criminal generaba más de mil millones de dólares anuales por la venta de droga.
Las investigaciones lo ubicaban refugiado en México bajo la protección del Cártel de Sinaloa, desde donde coordinaba envíos de cocaína procedentes de Colombia hacia América del Norte.
Kash Patel, alto funcionario vinculado a la investigación federal, lo describió como una “versión moderna de Pablo Escobar y de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán”, y lo señaló como un narcoterrorista dispuesto a eliminar testigos para mantener intacta su estructura criminal.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, aseguró que Wedding orquestó el asesinato de un testigo federal al difundir su fotografía en un portal de noticias falsas, The Dirty Newz. La víctima, Jonathan Acebedo-García, colaborador clave del FBI, fue ejecutada en Medellín. La organización criminal, según fuentes judiciales citadas por la prensa canadiense, sostenía reuniones clandestinas en México, Canadá y Dubái.
Antes de convertirse en uno de los criminales más buscados del hemisferio, Wedding representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002, donde finalizó en el lugar 24 del eslalon gigante paralelo en snowboard.
Su última aparición en una competencia oficial fue el 31 de marzo de 2002, en el Campeonato Nacional, prueba que no concluyó. Un mes antes había logrado su último triunfo relevante al ganar una etapa de la Copa del Mundo de Snowboard de la FIS.
Autoridades federales advirtieron durante su búsqueda que Wedding modificó su apariencia física para evadir la captura. Aun así, su historial deportivo terminó siendo apenas una nota al pie frente a la magnitud de los crímenes que se le imputan.