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Acapulco, Gro.- Las autoridades federales anunciaron la detención de Jesús “N”, señalado como presunto integrante del Cártel Independiente de Acapulco (CIDA) y buscado por el delito de homicidio calificado en agravio de tres personas. Sin embargo, el caso vuelve a exhibir las inconsistencias, vacíos informativos y la persistente violencia que azota al puerto sin que se esclarezcan a fondo las responsabilidades criminales.
La captura se realizó en Acapulco, Guerrero, y fue informada oficialmente el 19 de diciembre, pese a que el hallazgo de los tres cuerpos ocurrió el 10 de enero, lo que deja dudas sobre la cronología de los hechos y la actuación oportuna de las autoridades. Hasta el momento, ninguna dependencia ha explicado esta contradicción ni ha precisado si el detenido fue investigado por otros hechos previos.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Jesús “N” formaría parte de una célula criminal dedicada a la venta de drogas, extorsión y homicidios en la colonia Emiliano Zapata, uno de los focos rojos de violencia en Acapulco. El señalamiento, no obstante, se limita a una descripción genérica, sin detallar el alcance real de la estructura criminal ni los posibles vínculos con mandos superiores del grupo delictivo.
“El detenido está vinculado a una célula delictiva dedicada a la venta de droga, extorsión y homicidios”, señaló la SSPC, sin aportar información sobre otras detenciones, líneas de investigación o desmantelamiento de la red criminal.
El Gabinete de Seguridad se limitó a confirmar, a través de redes sociales, que el detenido pertenece al CIDA, un grupo que ha operado durante años en Acapulco con un alto nivel de violencia. No se ha informado si en el triple homicidio participaron más integrantes de esta organización ni si existen órdenes de aprehensión pendientes.
Por su parte, la Fiscalía General del Estado (FGE) identificó a dos de las víctimas como David “N” y Jesús “N”, mientras que la tercera persona continúa sin ser identificada, un reflejo más de la precariedad en los procesos de identificación de víctimas en Guerrero. Los cuerpos fueron localizados en la parte posterior de Plaza La Isla, en la colonia La Poza, una zona turística donde la violencia criminal ha coexistido con la aparente normalidad comercial.
En el operativo participaron elementos de la Defensa, Semar, FGR, Guardia Nacional, SSPC y autoridades estatales. Pese al despliegue interinstitucional, el caso se suma a una larga lista de detenciones anunciadas sin que se conozcan resultados estructurales en la reducción de la violencia.
El historial del CIDA refuerza esta percepción. En octubre pasado, Édgar “N”, alias El Negro Pipas, exjefe de sicarios del grupo, fue sentenciado a 27 años y medio de prisión por el asesinato de la creadora de contenido Pamela Montenegro del Real, cometido en febrero de 2018 dentro de un restaurante en Acapulco. No obstante, en noviembre de 2022 un tribunal de Guerrero ordenó su liberación inmediata, decisión que nunca fue explicada públicamente. Posteriormente, el sujeto volvió a ser detenido a las afueras del Cefereso No. 11, en Hermosillo, Sonora.
A este patrón se suma el caso de Gonzalo “N”, alias El Oso, detenido y procesado por homicidio calificado, otro episodio presentado como avance judicial pero que no ha significado un golpe definitivo contra la estructura delictiva.
En conjunto, la detención de Jesús “N” parece más un anuncio aislado que parte de una estrategia integral contra el crimen organizado en Acapulco, donde las capturas selectivas, las liberaciones judiciales y la falta de información clara continúan alimentando un ciclo de violencia e impunidad.