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Acapulco, Guerrero.– Tras un año y siete meses al frente de la corporación y envuelto en una fuerte polémica por admitir la incapacidad del Estado para proteger a la ciudadanía, el Coronel Eduardo Arturo Bailleres Mendoza renunció a la Secretaría de Seguridad Pública de Acapulco.
Su salida ocurre apenas 24 horas después de que la Presidenta Claudia Sheinbaum calificara como “desafortunadas” sus declaraciones, en las que el mando militar afirmó que “es erróneo” pretender garantizar la seguridad de la población.
Fuentes del Ayuntamiento confirmaron que el relevo será un mando enviado directamente por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) federal, bajo la gestión de Omar García Harfuch, en lo que representa una intervención directa del Gobierno central en la estrategia del puerto.
El punto de quiebre
La crisis terminal de Bailleres Mendoza se precipitó el miércoles pasado. Al ser cuestionado sobre la violencia derivada de la situación de Nemesio Oseguera, "El Mencho", el Coronel sostuvo que ni los países más poderosos garantizan la seguridad y que su labor se limitaba a realizar acciones que "propicien la armonía".
La respuesta desde Palacio Nacional fue inmediata. Durante la conferencia matutina de ayer, Sheinbaum Pardo desautorizó al mando local y aseguró que la prioridad federal es, precisamente, garantizar la paz.
La gestión de Bailleres ya arrastraba críticas por la falta de resultados y por su insensibilidad ante víctimas civiles. El pasado 19 de febrero, tras el asesinato de Melany Gissel, una estudiante de 16 años atrapada en un ataque armado, el ahora exsecretario minimizó el hecho calificándolo como un "daño colateral".
Sacuden el Gabinete
La renuncia en Seguridad Pública no fue el único movimiento en la administración de la morenista Abelina López Rodríguez. También se confirmó la salida de Daniel Moya Fosado como coordinador de Servicios Públicos Municipales.
Moya Fosado apenas cumplió ocho meses en el cargo y enfrentaba una fuerte presión del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG), cuyos agremiados lo acusaron de falta de capacidad y de no contar con el perfil académico mínimo para el puesto.
Inestabilidad Crónica
Con estos cambios, el Gobierno de Abelina López suma una cadena de relevos en áreas críticas. En el caso de Seguridad Pública, el control pasa ahora a manos del eje federal liderado por García Harfuch.
En el área de Servicios Públicos, la salida de Moya Fosado obliga al nombramiento del quinto titular en los cuatro años que suma la gestión de López Rodríguez. Aunque el Ayuntamiento no ha emitido un boletín oficial, se espera que en las próximas horas se concrete el arribo de Gustavo Radilla Callado, exdirector de CAPAMA, para encabezar las tareas de limpieza de canales ante la proximidad de la temporada pluvial.