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Coatzacoalcos, Ver. – La Fiscalía General de la República (FGR) asestó un golpe a la cadena de mando del Tren Interoceánico tras la captura de Ricardo “M”, jefe de despachadores de la línea, señalado como responsable de la negligencia administrativa que derivó en la tragedia del pasado 28 de diciembre.
El funcionario fue aprehendido en el centro de Coatzacoalcos y trasladado a un penal federal en Chiapas. Se le acusa de haber autorizado que el convoy fuera operado por maquinistas que no contaban con licencia vigente, incumpliendo con su responsabilidad directa de supervisión.
Exceso de velocidad: la causa del desastre
El peritaje presentado por la fiscal general, Ernestina Godoy, confirmó que el factor humano fue determinante en el descarrilamiento ocurrido en el poblado de Nizanda, Oaxaca. El informe técnico revela que el tren circulaba en una zona de curvas a 65 kilómetros por hora, superando por mucho el límite permitido de 50 kilómetros por hora.
El impacto en el kilómetro Z 230 resultó devastador:
Víctimas mortales: 14 pasajeros fallecidos.
Lesionados: Más de un centenar de heridos.
Ruta: Salina Cruz-Coatzacoalcos.
Cacería de responsables
La detención de Ricardo “M” se suma a la de Felipe de Jesús “N”, uno de los maquinistas, capturado el pasado lunes en Palenque, Chiapas. Sin embargo, la justicia aún no alcanza a todos los involucrados; Erasmo “C”, el segundo operador del convoy, continúa prófugo de la justicia.
Con estas acciones, la FGR busca fincar responsabilidades penales no solo por el manejo imprudencial de la unidad, sino por las omisiones en los protocolos de seguridad que permitieron que personal no capacitado tomara el control de una de las rutas estratégicas del Istmo.