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Cuernavaca, Morelos.- Tras permanecer casi un año en la sombra, la justicia alcanzó a Dionicio Emanuel Álvarez Anonales, exdirector del Fideicomiso del Lago de Tequesquitengo durante la administración de Cuauhtémoc Blanco.
El exfuncionario, quien era uno de los objetivos prioritarios de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FECC), fue capturado y puesto a disposición de un juez de control.
El rastro del dinero: desfalco millonario
Álvarez Anonales huyó de la justicia en marzo de 2025, dejando tras de sí un boquete financiero estimado en más de 50 millones de pesos. Entre las irregularidades que sustentan los cargos de peculado agravado y ejercicio abusivo de funciones, destacan:
El pago "fantasma" de 20 millones de pesos por un evento artístico que nunca se llevó a cabo.
La enajenación ilícita de terrenos pertenecientes al patrimonio estatal.

Por estos hechos, las autoridades habían emitido una ficha de búsqueda con una recompensa de 117 mil pesos, buscando incentivar la colaboración ciudadana para localizarlo.
Cráneos y altares
Lo que inició como una investigación financiera dio un giro siniestro durante los operativos para su localización. Al catear su residencia en la colonia Recursos Hidráulicos de Cuernavaca, los agentes no solo aseguraron una camioneta de lujo y detuvieron a un escolta armado, sino que se toparon con una escena digna de una película de terror.
En el interior de la propiedad se hallaron múltiples altares con cráneos y restos humanos, presuntamente utilizados en rituales de santería. Las manchas de sangre localizadas en el sitio están bajo análisis pericial para determinar si pertenecen a víctimas recientes, añadiendo una capa de horror a un expediente ya de por sí cargado de corrupción.
"Hemos logrado materializar la orden de aprehensión por conductas probablemente constitutivas de delitos de corrupción", señaló Leonel Díaz Rogel, titular de la FECC, confirmando que el proceso jurídico para determinar su situación legal comenzará en las próximas horas.


