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México.- Un despliegue coordinado de fuerzas federales derivó en la detención de seis personas en el estado de Querétaro, entre ellas Ramón, conocido como El Moncho, señalado por autoridades como uno de los principales generadores de violencia en la región.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la captura se realizó la mañana del miércoles 14 de enero de 2026, tras la ejecución de órdenes de cateo a cargo de elementos de la Defensa, Marina, SSPC y la Fiscalía General de la República, con apoyo del gobierno estatal.
Según las indagatorias, El Moncho encabezaba la célula delictiva Los Lavadora, dedicada al robo de autotransporte mediante el uso de violencia y la retención ilegal de conductores, principalmente en tramos estratégicos de la carretera México–Querétaro.
Además de los asaltos carreteros, el grupo criminal estaría involucrado en delitos como narcomenudeo, secuestro, robo de hidrocarburos, robos a casa habitación y homicidios. Durante los cateos, las autoridades aseguraron un arma de fuego, municiones, un tráiler y diversas dosis de droga.
La captura se produce en medio de denuncias constantes de automovilistas y transportistas que transitan por la zona. El pasado lunes 12 de enero, un conductor fue interceptado por hombres armados en el municipio de Tepeji del Río, donde fue golpeado y amenazado frente a su familia, que también fue despojada de sus pertenencias.
Aunque no se ha confirmado si este hecho está directamente relacionado con los detenidos, usuarios de la autopista han advertido que los asaltos se repiten con frecuencia y que la vigilancia es insuficiente.
Reportes periodísticos señalan que los delincuentes colocan piedras u otros objetos sobre la carretera, o los arrojan contra vehículos en movimiento para forzar a los conductores a detenerse. Esta práctica se ha documentado principalmente en el tramo que conecta Santa Ana Azcapotzaltongo con el Parque Industrial Tepeji.
Desde hace varios años, transportistas han denunciado también la instalación de falsos retenes, persecuciones, el uso de ponchallantas y asaltos con armas de fuego, lo que ha obligado a muchos a modificar rutas o circular a alta velocidad para evitar ser atacados.
Las autoridades analizan reforzar la presencia permanente en esta vialidad, considerada una de las más conflictivas para el transporte de carga en el centro del país