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Acapulco, Guerrero.— Lo que comenzó como un recorrido de Beatriz Mojica Morga por Ejido de Icacos para hablar de soberanía nacional y de la continuidad de la transformación terminó con una conversación sobre la historia de 36 familias afromexicanas que, según habitantes de la comunidad, fueron desplazadas de terrenos frente al mar durante el crecimiento turístico de Acapulco.
La consejera nacional de Morena recorrió las calles Siete y Cuatro, además del parque y el mercado, donde entregó ejemplares del periódico Regeneración y habló con habitantes sobre el proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
36 familias pescadoras dejaron sus terrenos frente al mar
Durante el recorrido, Gregorio Marín Hernández, comisario de la localidad, y el locatario José Ariel Magallón Sierra le contaron a Mojica la historia que permanece en la memoria de Icacos: familias afromexicanas que vivían junto al mar fueron desplazadas para dar paso al desarrollo turístico y a la urbanización de la zona.
De acuerdo con el relato de los habitantes, eran 36 familias, principalmente pescadoras, que ocupaban terrenos a la orilla del mar. Con el avance de la urbanización y de la franja turística, tuvieron que dejar esos espacios.
Según lo expuesto durante el recorrido, a cambio de los terrenos se ofrecieron diversas compensaciones, entre ellas una vivienda para cada familia, una planta de luz, una planta de molino, 20 mil pesos y un barco de madera.
El barco, aseguraron los habitantes, nunca llegó.
También trasladaron el antiguo panteón de Icacos
Los habitantes también recordaron que el crecimiento urbano modificó otros espacios de la comunidad. Entre ellos mencionaron el antiguo panteón de Icacos, que fue removido y trasladado hacia Las Cruces.
La historia contrasta con la imagen actual de esta zona de Acapulco, ubicada cerca de hoteles, comercios y de la Costera. Los habitantes sostienen que detrás del desarrollo turístico quedó una comunidad que perdió parte del territorio que utilizaba para vivir y desarrollar actividades relacionadas con el mar.
Durante la conversación, Mojica planteó que el desarrollo turístico y la inversión deben traducirse también en beneficios para las comunidades que históricamente han quedado al margen.
La morenista convocó a los habitantes de Icacos a participar en las reuniones relacionadas con el Plan de Justicia para el Pueblo Afromexicano, con el objetivo de que sus demandas y la memoria histórica de la comunidad sean consideradas en la agenda pública.
“Que no dejen de acudir para que Icacos y todos los pueblos afromexicanos tengan un mejor nivel de vida en el segundo piso de la transformación”, expresó.