Table of Contents
España inició este martes tres días de luto nacional por el accidente ferroviario ocurrido el domingo en el sur del país, mientras continúan las labores de rescate entre los restos de los trenes siniestrados. La cifra oficial de personas fallecidas ascendió a 41, luego de que se localizara un nuevo cuerpo al retirar uno de los vagones dañados.
El choque ocurrió a las 19:45 horas del domingo, cuando la parte trasera de un tren con 289 pasajeros, que cubría la ruta Málaga–Madrid, descarriló y se impactó contra otro convoy que viajaba de Madrid a Huelva. El segundo tren, con cerca de 200 pasajeros, recibió el golpe principal, lo que provocó que sus dos primeros vagones salieran de las vías y cayeran por un desnivel de cuatro metros.
Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar, ya que los equipos de emergencia continúan buscando cuerpos entre lo que describieron como una masa retorcida de metal. De manera preliminar, se reportó la posible localización de al menos tres cuerpos más atrapados en los restos, aunque no se ha confirmado si ya están incluidos en el conteo oficial.
Las investigaciones apuntan, de forma inicial, a una posible falla en la infraestructura ferroviaria. El ministro de Transportes informó que fue detectado un tramo de vía rota, aunque aclaró que aún no se ha determinado si se trata de la causa o de una consecuencia del descarrilamiento. También señaló que ninguno de los trenes circulaba a exceso de velocidad y que el error humano fue descartado por el momento.
El impacto del accidente llevó al gobierno a decretar luto nacional y a suspender parcialmente el servicio ferroviario de alta velocidad hacia Andalucía. Decenas de personas permanecen hospitalizadas y continúa el proceso de identificación de víctimas mediante pruebas de ADN. La tragedia ha generado cuestionamientos sobre la seguridad de una red ferroviaria considerada entre las más modernas de Europa.