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Acapulco, Guerrero.— Integrantes de la danza de arrieros provenientes de Capulhuac regresaron al puerto para cumplir una tradición que mantienen desde hace 14 años: bailar y agradecer a la Virgen de la Soledad, en una visita que reúne a cientos de personas y que se repite cada año en las mismas fechas.
Jesús Hernández Robles, uno de los organizadores, explicó a Bajo Palabra que el grupo llega en los días previos a la temporada baja y permanece tres días en el puerto. “Llevamos 14 años viniendo cada año… venimos a darle gracias a la Virgen de la Soledad”, señaló.
La agrupación no es solo familiar. De acuerdo con el organizador, participan personas de la comunidad que se suman a la cuadrilla, la cual puede reunir entre 200 y 300 integrantes. El día principal de actividades es el sábado, cuando bailan desde la mañana hasta las 4 de la tarde.
Además de la danza, los participantes comparten alimentos con quienes se acercan. Preparan comida, como carnitas en grandes cazos, que reparten entre asistentes. “Todo lo regalamos, no lo vendemos”, afirmó Hernández, al describir que también entregan distintos artículos a quienes presencian la actividad.
Durante su estancia, el grupo pernocta en Acapulco y regresa al día siguiente de concluir sus actividades. La visita combina la práctica religiosa, la convivencia comunitaria y la difusión de una tradición que, según sus integrantes, busca mantenerse vigente.
El llamado, dijo el organizador, es a que más personas se acerquen a conocer la danza y las costumbres que la acompañan. “Que se acerquen para que vean nuestra danza”, expresó.