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Teherán.-Las fuerzas armadas de Irán emitieron una "alerta urgente" dirigida a ciudadanos y residentes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar para evacuar de inmediato las principales instalaciones energéticas de la región. El comunicado, difundido por la agencia Tasnim, advierte que complejos estratégicos como la refinería Samref, el campo de gas Al Hosn y la infraestructura de Ras Laffan en Catar serán objeto de ataques directos "en las próximas horas".
Esta escalada de retórica bélica ocurre tras el cierre de varios sectores del yacimiento South Pars —la reserva de gas más grande del mundo— en territorio iraní, luego de bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel. Según reportes de la agencia Fars, los tramos afectados fueron puestos fuera de servicio para contener incendios provocados por las agresiones, lo que generó un repunte inmediato de más del 5% en los precios internacionales del gas natural.
Venganza y bloqueo en el Estrecho de Ormuz
La ofensiva iniciada el 28 de febrero, que resultó en la muerte del ayatolá Alí Jameneí y altos mandos militares, ha llevado a Irán a ejecutar una respuesta multidimensional. Además de lanzar más de 50 oleadas de misiles balísticos contra Israel y bases estadounidenses, Teherán mantiene un bloqueo casi total del Estrecho de Ormuz, el punto de tránsito más crítico del mundo por donde circula el 20% del crudo y gas global.
El nuevo líder supremo iraní, en su primer mensaje a la nación, calificó de "fundamental" mantener el cierre de esta ruta marítima. Al mismo tiempo, advirtió que las represalias se extenderán a cualquier infraestructura que abastezca a los aliados de Washington en la región, cumpliendo la amenaza previa de atacar la red energética de los países que permitan el uso de su espacio aéreo o bases para la agresión contra Irán.
Mercados en vilo frente a la narrativa de Washington
Mientras los precios de los hidrocarburos muestran una volatilidad extrema, el gobierno de Estados Unidos sostiene que la ofensiva terminará "muy pronto" bajo la premisa de que la capacidad de respuesta iraní ha sido neutralizada. Sin embargo, la advertencia de Teherán sobre abrir nuevos frentes en zonas donde el enemigo es "extremadamente vulnerable" sugiere una prolongación del conflicto.
El foco de los mercados se centra ahora en la seguridad de activos vinculados a gigantes occidentales como Chevron en Catar, así como en la estabilidad del complejo petroquímico Jubail en Arabia Saudita. De materializarse los ataques anunciados, la crisis energética actual podría superar los niveles de interrupción registrados en décadas anteriores, golpeando directamente la logística de suministro hacia Europa y Asia.