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Guerrero.- El caso Ayotzinapa volvió a colocar a Héctor Astudillo Flores frente a preguntas sobre Ángel Aguirre Rivero, exgobernador de Guerrero cuando ocurrió la desaparición de los 43 normalistas.
Astudillo sostuvo que las familias tienen derecho a conocer qué ocurrió con los estudiantes y consideró que el proceso debe avanzar sin dejar de lado la responsabilidad de quienes puedan estar involucrados.
Una deuda que sigue pendiente
El exmandatario recordó que su postura sobre Ayotzinapa no ha cambiado y señaló que el reclamo de las familias continúa vigente.
También consideró que debe existir un equilibrio para que la justicia alcance a todos.
“Hoy este tema al final de cuentas alcanza a Ángel Aguirre Rivero, a mí me parece que lo que yo tengo que expresar es que ojalá y se encuentre el equilibrio para aplicar justicia a todos”, declaró.
Astudillo reconoció que mantiene una relación personal con quien gobernaba Guerrero al momento de la desaparición de los estudiantes.
“No dejo de reconocer algo que me parece muy importante decirlo".
“Ángel Aguirre es mi amigo”, afirmó.
Sin embargo, sostuvo que esa amistad no modifica su postura frente al caso ni su interés en que se conozca el destino de los normalistas.
“Pero también tengo un enorme compromiso con la misión como guerrerense de saber qué pasó con los 43”, agregó.
Aguirre y el proceso judicial
Sobre una eventual detención de Aguirre, Astudillo consideró que el proceso relacionado con el caso se ha prolongado demasiado.
“Yo creo que se tardó mucho el tema”, expresó.
Con ello, el exgobernador evitó entrar en mayores señalamientos contra su antecesor, pero dejó clara su posición de que la investigación debe continuar y que las familias de los estudiantes tienen derecho a obtener respuestas.