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AMLO no la controla, afirma Sheinbaum y tilda a la oposición de machista; rechaza ruptura

La presidenta de México afirma que los señalamientos sobre una supuesta tutela desde Palenque buscan fracturar la unidad de su movimiento y cuestionan la autonomía de las mujeres en el poder.

Oposición busca forzar una división interna, dice la presidenta.
Oposición busca forzar una división interna, dice la presidenta.

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Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó de forma tajante las versiones de la oposición que sugieren que el expresidente Andrés Manuel López Obrador mantiene el control del Gobierno Federal desde su retiro. Durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional, la mandataria calificó estas acusaciones como una estrategia política diseñada para forzar una división interna que, aseguró, no ocurrirá.

Sheinbaum enfatizó que su administración es la continuidad de un proyecto político iniciado en 2018. "Lo primero tiene el objetivo de que rompamos con López Obrador, de que yo diga: 'No, no, yo no tengo nada que ver con el gobierno anterior'. Pero eso no es cierto, porque somos parte de un proyecto. Yo crecí en ese proyecto y tengo mis convicciones", señaló la jefa del Ejecutivo.

La mandataria también introdujo una perspectiva de género en su defensa, argumentando que la narrativa de sus detractores está anclada en prejuicios patriarcales. Según Sheinbaum, sugerir que recibe instrucciones telefónicas diarias desde Palenque es una postura machista que asume que las mujeres carecen de libre albedrío y que necesariamente requieren de un hombre detrás para la toma de decisiones.

Consolidar autoridad

"Es esta idea de que las mujeres no podemos tomar nuestras propias decisiones. También tiene esa concepción, pero están muy equivocados", afirmó. Aunque reconoció que cada gobernante imprime su propio estilo y puede tener diferencias de enfoque en ciertos temas, reiteró que en esencia se trata del mismo modelo de nación.

Con esta postura, la primera mujer presidenta de México busca consolidar su autoridad propia frente a la opinión pública, al tiempo que ratifica su lealtad a los principios del movimiento que la llevó al poder, cerrando la puerta a cualquier intento de distanciamiento político con su antecesor.

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