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Ciudad de México.— Las baterías de litio dominan actualmente el mercado de teléfonos celulares, computadoras, vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía. Sin embargo, una nueva tecnología comienza a ganar terreno. Se trata de las baterías de sodio, que ya entran en producción a gran escala y podrían convertirse en una alternativa más económica, segura y sostenible para distintos usos.
El cambio comenzó a acelerarse este año después de que la empresa china CATL, considerada el mayor fabricante de baterías del mundo, anunciara que iniciará la producción masiva de baterías de sodio antes de terminar 2026. La compañía informó que ya cuenta con acuerdos para suministrarlas tanto a un fabricante de automóviles como a empresas dedicadas al almacenamiento de electricidad.
Las baterías de sodio cuestan menos y usan materiales más abundantes
La principal ventaja de esta tecnología es que utiliza sodio en lugar de litio. El sodio es uno de los elementos más abundantes del planeta, se obtiene con mayor facilidad y su costo es mucho menor.
De acuerdo con CATL, una tonelada de carbonato de sodio de uso industrial cuesta entre 200 y 280 dólares, mientras que una tonelada de carbonato de litio para baterías alcanza precios de entre 20 mil y 25 mil dólares. Además, el sodio es más de mil veces más abundante que el litio en la corteza terrestre y hasta 60 mil veces más abundante en el océano.
Otra diferencia es que estas baterías utilizan materiales distintos para sus componentes internos. En muchos casos no requieren grandes cantidades de metales como níquel, cobalto o manganeso, cuya extracción resulta más costosa y tiene mayor impacto ambiental. También emplean aluminio en lugar de cobre para algunas piezas y materiales de carbono más fáciles de fabricar.
Los especialistas señalan que estas características podrían mantener la reducción en el precio de las baterías, un factor clave para disminuir el costo de los vehículos eléctricos y ampliar el uso de energías renovables.
Todavía tienen menor autonomía, pero avanzan rápidamente
Las baterías de sodio aún almacenan menos energía que las mejores baterías de litio. CATL informó que sus primeras versiones comerciales alcanzarán una densidad energética de 175 vatios-hora por kilogramo y espera llegar a 200 Wh/kg con nuevas mejoras. En comparación, las baterías de litio más avanzadas superan los 300 Wh/kg, por lo que siguen ofreciendo mayor autonomía en vehículos de largo recorrido.
Aun así, diversos analistas consideran que las baterías de sodio podrían ser una opción adecuada para automóviles urbanos, motocicletas, vehículos de reparto y sistemas de almacenamiento de energía para redes eléctricas, donde la autonomía extrema no es el principal requisito.
Las nuevas baterías también presentan otras ventajas. Son menos inflamables que algunos modelos de litio, pueden seguir funcionando a temperaturas de hasta -40 grados Celsius y reducen la dependencia de un mercado mundial del litio que ha registrado fuertes variaciones de precio en los últimos años.
Especialistas consultados por Nature coinciden en que todavía es pronto para saber qué tan rápido competirán con las baterías de litio. Mientras CATL estima que sus costos serán similares a los de las baterías de litio-ferrofosfato (LFP) hacia finales de 2026, otras consultoras consideran que esa igualdad de precios podría alcanzarse hasta 2035.
Pese a esa diferencia en las proyecciones, investigadores y analistas coinciden en que el inicio de la producción masiva marca un paso importante para diversificar las tecnologías de almacenamiento de energía y reducir la dependencia del litio en los próximos años.