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Ciudad de México.- Convertido en un activo tóxico para el oficialismo, Adán Augusto López Hernández dejó ayer la coordinación de Morena en el Senado, en una salida que legisladores de su propio partido calificaron como "insostenible" ante el acumulado de señalamientos por enriquecimiento, malos manejos y los nexos delictivos que salpican a su círculo cercano en Tabasco.
Acorralado por las investigaciones que lo vinculan a una red de "factureras" operada por la familia Bermúdez Requena y los presuntos nexos de su ex Secretario de Seguridad, Hernán Bermúdez, con el grupo criminal "La Barredora", el tabasqueño optó por el repliegue táctico.
El anuncio se dio en la vieja casona de Xicoténcatl, blindada con vallas metálicas y bajo un hermetismo que terminó en un cónclave "a piedra y lodo". Tras ordenar la salida de asesores y personal de apoyo, López Hernández notificó a su bancada que abandonaba el liderazgo para realizar "trabajo territorial" rumbo a 2027.
Aunque en el discurso oficial se le intentó despedir como un "soldado de la transformación", el ambiente en la plenaria delató el desgaste. Mientras figuras como Gerardo Fernández Noroña y Óscar Cantón Zetina lamentaron la orfandad política en la que queda el grupo, otros senadores —bajo estricto anonimato— confirmaron que su salida era un paso necesario para limpiar la imagen de la bancada.
"Se veía venir, su permanencia era insostenible", soltó un legislador al salir del recinto. Incluso el expanista Javier Corral reconoció que el "retraimiento" de Adán Augusto en el último mes era el presagio de su caída.
Con el rostro adusto y evadiendo aclarar si su renuncia fue una orden directa de la Presidenta Claudia Sheinbaum —limitándose a decir que "habló con quien tenía que hablar"—, López Hernández negó que los escándalos mediáticos dictaran su salida. Sin embargo, el "premio de consolación" fue enviarlo como operador político a la Cuarta Circunscripción y al Estado de México, lejos de los reflectores de la Cámara Alta.
El control de la bancada mayoritaria fue entregado de inmediato a Ignacio Mier Velazco, quien fue ungido por unanimidad en una maniobra que busca cerrar filas y enterrar, al menos por ahora, los cuestionamientos sobre el origen de la fortuna y las compañías de papel vinculadas al ex Secretario de Gobernación.
Pese a que aseguró que seguirá como "un senador más", en los pasillos de Xicoténcatl la apuesta es otra: que este es solo el primer paso para su salida definitiva del escaño en las próximas semanas, confirmando que, ante el peso de las pruebas de corrupción, hasta los amigos más cercanos terminan siendo piezas desechables en el tablero de Morena.
EL REPLIEGUE
La herencia: Deja la coordinación tras revelarse una red de 20 empresas que obtuvieron contratos por 2,360 mdp.
El nexo: Su salida coincide con el escándalo de los Bermúdez Requena, familia ligada a factureras y seguridad en Tabasco.
El refugio: Se dedicará a la organización partidista en CDMX, Guerrero, Morelos, Puebla, Tlaxcala y Edomex.