Tabla de contenido
Acapulco, 17 de abril de 2015. Automovilistas y transeúntes en varios rumbos de Acapulco se quejaron de que en en esta ciudad difícilmente se ve concluida una obra porque, apenas terminadas, por una u otra razón vuelven a romper el pavimento, lo que ha provocado el hartazgo ciudadano, sobre todo porque los costos de las reparaciones no los pagan las constructoras, sino los ciudadanos con sus impuestos.
Ejemplo de ello es la avenida Cuauhtémoc, la cual recientemente fue objeto de trabajos por el puente Bicentenario, otra vez es escenario de congestionamiento vial porque en el entronque con el Maxitúnel rompieron la plancha de concreto que apenas el año pasado instaló ahí el ayuntamiento, para dar continuación a la pavimentación tendida con motivo del proyecto Acabús, lo que tiene decepcionados a los peatones y taxistas que transitan por la zona.
“No puede ser posible que el señor Luis Walton haya dejado destrozado Acapulco, donde siempre que se concluye una obra después de meses o años de iniciada y que causa tráfico y pérdidas económicas a empresarios, y trabajadores del volante, vuelva a ser abierta por diferentes causas; donde, si no se les olvidó poner tubería, es el drenaje; si no, una fuga de agua; pero, en fin, es un cuento de nunca acabar, y todo se tornó en caos a partir de la administración del ahora candidato, lo que ha causado un hartazgo generalizado en el puerto”, dijo Gustavo Peña, ruletero porteño.
Pero la avenida Cuauhtémoc no es la única que ha sufrido la falta de planeación de las obras: en la periferia del puerto, en colonias como Renacimiento, La Sabana, Emiliano Zapata, Vacacional, La Venta, El Coloso y Llano Largo, entre otras, se ven decenas de obras inconclusas y otras que, después de finalizadas, nuevamente fueron abiertas, por lo que los ciudadanos apremiaron a las autoridades a aplicar mano dura a las constructoras para que hagan su trabajo con calidad, y de haber algún error, que asuman el costo de las reparaciones. Andy García Jr.