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Abelina visita la zona rural de Acapulco con mensajes que llegan al corazón

Las porras no paran, un grupo de mujeres con megáfono en mano grita a todo pulmón: “se ve, se siente, Abelina está presente, se ve, se siente, Abelina presidente”

Acapulco.- Son las dos de la tarde, desde lejos se nota lo tupido del verde en la cancha techada de la comunidad Dos Arroyos, son las banderas del Verde Ecologista ondeadas por las manos de jóvenes, hombres y mujeres sentadas y paradas; la algarabía contrasta con el calor que se siente fuera de la cancha techada, donde ‘Meche’ Martínez, candidata por el Partido Verde Ecologista de México a diputada local por el IX distrito, le asegura a Abelina López Rodríguez que, van a ganar el próximo 02 de junio.

Las porras no paran, un grupo de mujeres con megáfono en mano grita a todo pulmón: “se ve, se siente, Abelina está presente, se ve, se siente, Abelina presidente”.

Antes de que Abelina tome la palabra, pide a los asistentes que le ayuden a cantar una canción que le trae recuerdos de infancia, cuando su papá tenía que poner cubetas en las goteras de su casa de cartón.

Tenuemente se empieza a escuchar la canción que hicieron famosa Los Bukis en los años 70´s: “que triste se oye la lluvia/en los techos de cartón/que triste vive mi gente/en las casas de cartón”.

“Yo viví en una casa de cartón”, así inicia su discurso Abelina López Rodríguez candidata de Morena que, va por su segundo periodo al frente del gobierno de Acapulco: “yo conocí la pobreza, de padre campesino, madre ama de casa, crecí con 11 hermanos”.

Dice esta historia mientras la gente la mira y asienta con empatía cada una de las palabras que va diciendo con voz pausada y emotiva y que llegan al corazón de los ahí presentes porque vivieron la misma historia y comparten la misma memoria de la primera mujer que busca la continuidad en Acapulco.

Es la “Tía Abe” como la conoce la gente que vive en la zona rural de Acapulco, en la llamada Ruta del Sol, la que les está diciendo que cualquier sueño que tengan se puede hacer realidad.

Abelina logra llamar la atención y conectar con la gente. Su discurso no es el discurso convencional de los políticos, no es frío ni visceral, tampoco es técnico, tiene un discurso, digamos, original de conectar con la gente, ya que pasa sin ningún problema de una línea profundamente personal a un dato preciso de cómo le hizo para pagar mil 500 millones de deudas que dejaron desde Manuel Añorve Baños hasta Adela Román Ocampo.

Ahí compartió que conoce la pobreza y por eso en su periodo el presupuesto de la zona rural pasó de 27 a 80 millones; además se compromete a convertir el sitio de las aguas termales en un atractivo turístico. “Les doy mi palabra”, asegura y la gente le cree y aplaude por ello.

Además, como Andrés Manuel López Obrador, conoce a la mayoría de los hombres y mujeres presentes por su nombre y por la obra gestionada hace más de 20 años, por eso les dice “ustedes me conocen, yo estoy probada en la honestidad”.

Abelina logra generar un diálogo abierto y franco con los asistentes, ya que, conforme decía como encontró una administración endeudada, colapsada, con emergencia sanitaria, sin camiones, con bombas de agua descompuestas, las mujeres le respondían y completaban sus frases. Al final todas y todos quedaron convencidos de que, con la continuidad les irá mejor en su comunidad.

En esta segunda parada en la comunidad de Dos Arroyos la acompañan David Jiménez Rumbo y el candidato por el Distrito IV, Joaquín Jacko Badillo.

El segundo piso de la 4T

Las Sabanillas fue el tercer punto que visitó la candidata morenista, aquí también repitió el mismo ejercicio de pedirle al público asistente que le ayudara a cantar una canción, en este caso fue “Sin fortuna”, del compositor Gerardo Reyes: “Soy cabal y sincero les digo/he cavado mi propio destino/por los pobres me quito el sombrero/y desprecio al más poderoso/yo le tiendo la mano al amigo/pero al rico jamás me le humillo”.

Esta letra caló hondo, tanto en Abelina que conoció la pobreza en carne propia, como en la mayoría de los habitantes de Las Sabanillas, una comunidad marcada por la pobreza, aislada del desarrollo turístico del puerto, pero atendida por las recientes obras realizadas por Abelina López Rodríguez.

Aquí la candidata les explicó en qué consiste el segundo piso de la transformación: “ya tenemos los apoyos para las personas de la tercera edad, becas para niños, apoyos para mujeres, jóvenes construyendo el futuro, sembrando vida, tandas para el bienestar, todos esos proyectos ya están y van a continuar, pero vamos por más programas, en eso consiste el segundo piso”:

Al igual que en Dos Arroyos la algarabía de las porras se volvió a escuchar, pero ahora mayoritariamente de jóvenes y hombres “es un honor estar con Abe hoy, es un honor estar con Abe hoy”.

“Este lugar me recuerda a mi niñez, yo siempre he dicho que ante dos cosas me hinco, ante Dios y ante el pueblo”, los aplausos no dejan de escucharse, la gente la mira como una igual, hablan el mismo lenguaje, han padecido la misma pobreza y los mismos problemas y tienen los mismos sueños de mejorar sus comunidades.

“Soy una mujer que me gusta ayudar”, Abelina se comprometió a pavimentar la calle principal que quedó pendiente en su primera administración, vuelve a repetir su proyecto de convertir en un sitio turístico las aguas termales de la ruta del sol.

Para concluir su participación en Las Sabanillas y seguir al siguiente punto en el Km 30, les dijo: “yo entiendo que mis adversarios están desesperados, pero, qué vas a comparar 40 días de campaña con 41 años de trabajo, una campaña no se construye en 40 días, ¿quién cree en santa memoria que con 40 días va a ganar una campaña?, dijo de manera irónica Abelina López, quien enfatizó que ella siempre será mujer de territorio, la que camina las calles, la que trabaja en territorio, a ras de tierra.

Las tres banderas del km 30

En su último punto del día, en el km 30, es recibida también con algarabía, pero ahora por tres banderas: las banderas del verde ecologista, las banderas morenistas y las banderas de la comunidad LGTB.

Aquí también pide a los asistentes que le ayuden a cantar una canción, en este caso “Amigo” de Roberto Carlos: “Tu eres mi hermano del alma/realmente mi amigo/que en todo camino y jornada/estás siempre conmigo/no preciso ni decir/todo esto que te digo/pero es bueno así sentir/que yo tengo un gran amigo”.

A los asistentes que llenaron la explanada frente a la iglesia principal, Abelina les dijo “Por fuertes que fueron los vientos, aún seguimos aquí, porque Dios así lo ha querido. Estoy aquí con los amigos y amigas que he construido a lo largo de mi vida, aquí veo a la maestra Lupita, a nuestra supervisora, la maestra Perla, veo también a la maestra Martha”.

Estas amistades construidas de años, estuvieron y están presentes en el día a día de Abelina López Rodríguez. Al final de la jornada, Abelina explicó cómo le hizo para cerrarle la llave a la corrupción y puso como ejemplo, que logró disminuir en 70 millones la lista de “aviadores” que cobraban sin trabajar en el Ayuntamiento, así como el incremento en recursos propios que, entraron a las arcas municipales y no a los bolsillos de los presidentes en turno.

Les dijo a los presentes que aquí solo hay dos opciones: continuar con el segundo piso de la transformación o regresar al pasado corrupto que gobernó por más de 80 años el país, “por eso es necesaria la continuidad en Acapulco”.

Por último, concluyó diciendo que en tres años lo que hizo fue sanear las finanzas de Acapulco y que en su segundo periodo lo que hará es mejorar los servicios públicos. La gente la despidió entre porras y aplausos: “es un honor, estar con Abe hoy, es un honor, estar con Abe hoy”

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