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Cancún, Quintana Roo.- Nueve delfines permanecen en un parque acuático de Cancún en medio de una disputa sobre qué debe ocurrir con ellos tras el cierre del lugar.
Organizaciones defensoras de animales aseguran que los ejemplares viven en condiciones de abandono, mientras autoridades reconocen que no existe una infraestructura suficiente para reubicarlos.
Los animales se encuentran en Dolphin Discovery Ventura Park, instalación clausurada por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) desde octubre de 2025.
Entre los ejemplares está Mincho, un delfín de 36 años con ceguera y cáncer en la lengua, cuyo caso impulsó cambios legales para limitar los espectáculos con mamíferos marinos.
Denuncian deterioro constante
La organización Veeleaf difundió grabaciones realizadas con dron en las que, según sus integrantes, se observa a los delfines con poca actividad, largos periodos sin cuidadores y expuestos al sol durante varias horas.
La agrupación señaló que los ejemplares reciben alimentación limitada y presentan comportamientos asociados al estrés, como morder las paredes de la alberca. También acusó problemas relacionados con la calidad del agua y la falta de estímulos adecuados para animales que en libertad viven en grupos numerosos.
Fabián Pinto, integrante de Veeleaf, afirmó que la situación refleja que la llamada Ley Mincho no ha resuelto el problema de fondo, ya que los delfines continúan en cautiverio sin una alternativa clara para mejorar sus condiciones.
Sin santuario disponible
La Profepa indicó que los reportes oficiales señalan que los animales se mantienen estables en términos médicos y de calidad del agua, aunque reconoció que permanecer encerrados afecta su comportamiento natural.
Gustavo Ampugnani, director general de Inspección y Vigilancia de Vida Silvestre, Recursos Marinos y Ecosistemas Costeros de la dependencia, señaló que los delfines son especies sociales y que las condiciones actuales pueden generar afectaciones emocionales.
El funcionario explicó que México no cuenta actualmente con un santuario para recibir a estos ejemplares y que algunos propietarios tampoco han avanzado en los procesos de traslado previstos por la legislación.
Ante este escenario, activistas y autoridades coincidieron en abrir la discusión sobre la eutanasia en casos donde los animales presenten enfermedades graves o sufrimiento permanente, una medida que hasta ahora no forma parte del debate público sobre los cetáceos en cautiverio.
La organización Veeleaf también llamó a evitar los espectáculos con delfines y pidió mayor conciencia sobre la explotación de estos animales para entretenimiento, mientras continúa la búsqueda de una solución para los nueve ejemplares que permanecen en Cancún.